¿Está tu cerebro preparado para ser rico?

Posted by on Ago 26, 2015 in Formación Bolsa, Inversión a largo plazo en Bolsa | 11 comments

Saber sobre Bolsa, sobre cómo analizar empresas, etc. está muy bien. De hecho, no sólo es que esté bien, es que es imprescindible para invertir en Bolsa. Si no somos capaces de entender un balance, una cuenta de resultados o el estado de flujos de efectivo, seguramente nuestro dinero estaría mejor en otro sitio, en vez de en acciones. Sin embargo, esto no es suficiente. Ser muy bueno analizando empresas es muy útil, pero si nos falla la cabeza, no vale de nada. Un ejemplo fuera del campo de la inversión donde se ve muy bien esto es en los deportes, y en mi caso, que me gusta el futbol, se me ocurren muchos ejemplos para entenderlo. ¿Alguna vez has oído o has pensado que un jugador es muy bueno pero le falla la cabeza? Yo lo he oído y pensado varias veces, por ejemplo del ex jugador de Real Madrid, Guti. Tenía mucha calidad, pero no entrenaba como debía, y muchas veces se le iba la cabeza en el campo. Para las capacidades que tenía, no llegó tan lejos como habría podido. Y algo similar pasa en la Bolsa.

Para evitar que la cabeza nos juege malas pasadas es muy útil saber cómo funciona. Todavía nos queda muchísimo por saber sobre nuestro cerebro y sobre nosotros mismos, pero es muy buena idea aprovechar lo que ya sabemos para saber cómo enfrentarnos a reacciones y pensamientos que pasan por nuestra cabeza y que pueden ser perjudiciales en algunas circunstancias. Para saber un poco más sobre nuestro cerebro y sobre inversión, vamos a ver un artículo de Jason Zweig, traducido y comentado por mí, que puedes ver en su versión original en inglés pinchando aquí.

¿Está tu cerebro preparado para la riqueza?

De repente, nos están llegando ideas maravillosas sobre la inversión desde uno de los campos de los que nadie se imaginaría: la neurociencia. En los hospitales y universidades de todo el mundo los investigadores están usando lo último en tecnología para trazar el circuito exacto que tu cerebro usa para tomar el tipo de decisiones entre las que se encuentran las que tomas como inversor.

 

Por primera vez en una publicación no científica, este artículo te llevará a las profundidades de tu propio cerebro para entender por qué inviertes como inviertes -y, más importante, cómo mejorar la forma en que funciona tu cerebro para mejorar tus resultados.

 

Verás que la neurociencia de la inversión ayuda a explicar un puzzle tras otro: por qué compramos de forma crónica a precios altos y vendemos a precios bajos, por qué las acciones de crecimiento “predecible” se venden a esos precios, por qué es tan difícil entender nuestra propia tolerancia al riesgo hasta que perdemos dinero, por qué seguimos comprando acciones en las OPVs e invertimos en los fondos de inversión moda, a pesar de que las evidencias sugieren que no deberíamos hacerlo, por qué las acciones que no cumplen las expectivas de beneficios por un céntimo por acción pueden perder miles de millones en su valor en unos segundos.

 

Por suerte, los últimos descubrimientos también señalan el camino para curarse del comportamiendo del mal inversor. “Los inversores son humanos” dice Andrew Lo, catedrático de finanzas en el Massachusetts Institute of Technology. “Por tanto, cómo funciona el cerebro y por qué reaccionamos de la forma en que lo hacemos a las diferentes situaciones es crítico para desarrollar un mejor entendimiento de los errores habituales que comete el inversor típico”.

 

Cómo hemos conseguido nuestro cerebro

Durante casi toda nuestra historia como especie, los humanos hemos sido cazadores-encontradores, viviendo en pequeñas bandas nómadas, persiguiendo a animales salvajes, buscando plantas comestibles, buscando pareja, evitando a los depredadores y buscando refugio cuando hacía mal tiempo. Y estas son las tareas hacia las que nuestro cerebro ha evolucionado.

 

El cerebro humano es una máquina espectacular -como un Maserati, dice el neurocientífico Read Montague, del Baylor College of Medicine- cuando se trata de resolver problemas antiguos, como reconocer las tendencias a corto plazo o generar emociones a la velocidad de la luz. Pero no es tan bueno discerniendo sobre patrones de largo plazo o centrándose en muchos factores a la vez -desafíos que nuestros ancestros pocas veces se encontraban en su día a día.

 

Controla tu cerebro

La cuestión es, ¿cómo puedes usar todos estos conocimientos nuevos para convertirte en un inversor mejor?

 

Siempre que sea posible debes crear hábitos autamtizados, irreversibles y hechos a medida para neutralizar los peores pasivos del cerebro, y optimizar los mejores activos. Así es como la neurociencia nos lleva hacia una nueva ciencia de la inversión.

 cerebro-dinero

Átate con una correa para evitar que la parte de tu cerebro -amígdala- que inicia los sentimientos de pánico, tome el control sobre tí con fuerzas irresistibles que te llevarán a tomar decisiones equivocadas. No mires la cotización de las empresas, apaga la televisión cuando salgan imágenes del cierre de la Bolsa con los traders a “grito pelao”. Y prométe a un familiar o una amigo, ya sea de forma verbal o por escrito, que no miraras tus cuentas más de una vez al mes. Si no lo has hecho todavía, apúntate a un plan de inversión automárica mediante el Dollar Cost Averaging. De esta forma, tu compromiso con la inversión no flaqueará nunca, incluso cuando estés lleno de miedo.

 Ulises y las sirenas Ítaca

Yo creo que, una vez que sabemos algunas cosas básicas del funcionamiento de nuestro cerebro, sobre el funcionamiento de la Bolsa y de los inversores, y tenemos experiencia, no es necesario seguir estos pasos, aunque seguramente sean muy recomendables para alguien que empieza. Por ejemplo, yo no miro el precio de las acciones españolas que llevo. No es algo que haga por evitar decisiones dejándome llevar por el miedo o la codicia, sino porque no me interesa mucho.  Sin embargo, sí que sé, más o menos, la cotización de mis acciones extranjeras. Esto se debe a que, como en los medios españoles y entre la gente a la que leo hay menos información sobre ellas, busco sus noticias en Google que, al hacerlo, me da la cotización. Si fuese un inversor inexperto (no es que sea muy experto, pero no soy inexperto), seguramente haría bien atándome al palo mayor como Ulises en su viaje a Ítaca para no dejarme llevar por el encanto de las sirenas. Sin embargo, al haber hecho ya el viaje unas cuantas veces, soy capaz de hacer el viaje sin atarme, y evitar a las sirenas. Por eso, aunque el DCA me parece interesante, creo que un inversor con algo de experiencia puede usar otros métodos para mejorar sus resultados.

 

Mantén el equilibrio. El cerebro humano está diseñado para tratar de hacer predicciones basándose en patrones anteriores y para tomar riesgos con el objetivo de conseguir una gran recompensa. Esto tiene sentido, si estás siguiendo las huellas de un delicioso búfalo y es muy útil si estás buscando plantas que parecen tener un fruto comestible pero, con las acciones, este hábito te puede llevar por el mal camino de invertir en acciones basándote en lo que han hecho en el pasado.

 

Los genios como Warren Buffett pueden hacer muy bien invirtiendo en un par de empresas. El resto de los mortales necesitamos ponernos unos límites a la hora de predecir. Dale una orden inmediatamente a tu broker y vende cualquier acción que suponga más de un 10% del total de tu cartera. Y si tu objetivo a largo plazo es, por ejemplo tener el 75% de tus activos en acciones, pero han pasado a ser un 49%, compra las suficientes para que sean de nuevo el 75%. Haz este tipo de ajustes dos veces al año, cada año -ni más, ni menos- en fechas equidistantes y fáciles de recordar, como Año Nuevo y el 4 de julio (en España sería mejor el 7 de julio).

En este punto también hay cosas con las que no coincido. Por ejemplo, Primark es mucho más del 10% de mi cartera, y además me ha dado un resultado magnífico. Quizá si estuviera cerca de la jubilación y quisiera vivir de las rentas esta regla sí tendría sentido, sin embargo, a día de hoy no la aplico, y si aparece alguna oportunidad tan clara en el futuro como fue Primark en su día, me la saltaré. Quizá me estoy dejando llevar por mis dotes de predicción como dice Jason Zweig y por el punto que vamos a ver a continuación, pero en el caso de Primark, parecía una inversión evidente en su momento y, como estoy al día de sus noticias, me parece que mantenerla es buena idea.

Redobla tus análisis.  Si una acción o un fondo sube “del tirón”, no te dediques simplemente a disfrutar la subida. Cuanto mejor lo haga una inversión, más fuertemente creerá tu cerebro que nada puede ir mal. Cada vez que sube, digamos, un 50%, analiza de nuevo la acción más cuidadosamente; pregúntate qué podría ir mal, busca opiniones negativas. El momento de hacer el trabajo es antes de que las malas noticias pillen a tu cerebro por sorpresa. No hay garantías, pero hacer nuevas investigaciones cuando todo va bien es la mejor forma de preparte por si algo va mal más adelante -o parece que va mal. De esta forma, tendrás un mejor sentido para determinar si se trata de una falsa alarma, o una alarma real.

Entre otras cosas, ése es uno de los motivos por los que sigo buscando información y noticias sobre las empresas en las que invierto. Si lees el blog a menudo, seguramente te habrás dado cuenta de que he visto mil y una cosas negativas sobre una de las empresas que llevo, adidas.

Utiliza diferentes carteras. Si no puedes evitar perseguir a “la nueva Microsoft”, al menos hazlo con una pequeña parte de tu dinero. De igual forma que los apostadores prudentes dejan la mayor parte de su dinero en la caja fuerte del hotel, y van al casino sólo con el dinero que están dispuestos a perder, tu deberías tener una cuenta para el “dinero loco”. No puedes controlar tu adicción a la predicción, pero si puedes, por lo menos, contenerla, poniendo en tu cuenta de “dinero loco” únicamente la cantidad que estás dispuesto a perder. De esta forma, especulas sólo con una fracción de tu dinero, no con todo.

Aquí sí que coincido totalmente. No está mal echarle un poco más de sal o de azúcar a la comida de vez en cuando para disfrutar la vida. Eso sí, siempre que sea un poco y de vez en cuando. Yo a veces apuesto en el fútbol. Apuesto poco dinero y pocas veces, pero lo hago. Por ejemplo, en el último Mundial de fútbol aposté a que lo ganaría Portugal. Era una apuesta loca, pero le dio picante al campeonato. Y lo mismo hago con la Bolsa. Siempre hay una pequeña parte de mi cartera para la nueva Microsoft que menciona Jason Zweig, o para el nuevo tenbagger. Mi inversión en Gowex es un ejemplo de ello. Aunque yo tuve suerte, no cabe duda de que fue un error. Aun así, si lo hubiera perdido todo, no habría pasado nada. Lo que tenía en ella era una pequeña parte de dinero que no cambiaba ni mi vida, ni mi cartera. Y esto es algo que sigo haciendo. Una pequeña parte de mi cartera está en acciones de cosas que están fuera de mi círculo de competencia, pero que creo que pueden ir bien. Si salen bien me llevo esa alegría y, si no, no pasa nada.

Además, creo que hay un motivo interesante por el que guardar un poco de dinero para este tipo de cosas. Como vimos en el post 5 razones por los que comer chocolate antes de invertir, la fuerza de voluntad se puede entrenar y desarollar, pero es algo limitado. Dejarse llevar de vez en cuando, y de forma controlada por nuestros impulsos puede ayudarnos a tomar mejores decisiones más adelante.

Construye un registro emocional. Recordar lo que has hecho es sólo una forma de aprender de tu propia experiencia. Las emociones pueden ser una guía excelente sobre lo que deberías y lo que no deberías hacer. Pero para usarlas como una guía precisa, debes recordarte a tí mismo cómo te sentías tras las decisiones y sus resultados. “Evaluar de forma regular si un resultado te hizo sentir bien o mal, te ayudará a aprender sobre tu comportamiento” dice Antoine Bechara, de la University of Iowa. “Mantener un registro escrito sobre tus sentimientos -lo que Bechara llama un registro emocional- es una buena idea, especialmente si eres un inversor joven. Guarda estos “registros emocionales” junto con tus resultados de inversión”.

Este blog es mi registro emocional, y estos son mis resultados de inversión.

Mira a largo plazo. Recuerda que tu cerebro percibe cualquier cosa que se repite un par de veces como una tendencia -así que nunca compres una acción o inviertas en un fondo porque su rentabilidad a corto plazo te gusta. Mira el largo plazo, y nunca evalúes el resultado de forma aislada; compara siempre la acción y el fondo con otros similares.

 

Flexiona el cortex, ya que tu cortex prefrontal es el responsable de evaluar las consecuencias de tus acciones, y porque el paso de los años perjudica esa parte del cerebro, éstate en guardia. Si tú -o los miembros de tu familia- sois mayores, unos recordatorios simples pueden ayudar -como una nota al lado del teléfono que diga, “Decir no gracias a los comerciales” o un post-it en el PC con el mensaje “no abrir nunca recomendaciones de inversión por email que no he pedido”.

Diversifica, diversifica, diversfica. Este triste mercado bajista nos ha revelado el mayor riesgo de todos (se refiere al mercado bajista de principios de siglo),  infravalorar tu tolerancia al riesgo. Pensar que podrás soportarlo y descubrir luego que no es así es la receta para el desastre financiero. La diversificación -asegurarte de que no tienes todo tu dinero en una misma inversión- es la mejor forma de evitar que tu cerebro trabaje en tu contra. Teniendo siempre algo de efectivo, bonos, activos inmobiliarios, acciones nacionales y extranjeras, te aseguras de que tu adicción a las predicciones nunca te guiará hacia una tendencia que desaparece de golpe. Y manteniendo tu dinero en una amplia gama de activos reduces la probabilidad de que tu amígdala (que no agmidalas) tome el control.

Igual, cuando se acerque la jubilación sí que me parece buena idea, mientras tanto no veo mal concentrar. Además, habiendo pasado ya por una gran crisis sé, a grandes rasgos, el riesgo que puedo tolerar.

Ponerte a tí mismo el autopiloto en la inversión minimiza las probabilidades de que tu cerebro perciba tendencias que no existen, a sobrerreaccionar cuando tendencias aparentes resultan ser ilusiones, o a entrar en pánico cuando el miedo está en el aire. El autopiloto libera a tu cerebro para que pueda centrarse en los trabajos más difíciles y en planear las finanzas a largo plazo. Pero, sobre todo, deberías sentirte enormemente cómodo por saber que, gracias a los recientes descubrimientos científicos, las antiguas verdades sobre inversión son válidas de nuevo.

Conclusión:

He ido comentando mis ideas a lo largo del post, así que no hay mucho que decir. Si acaso, destacar la importancia de entender, en la medida de lo posible y de lo poco que sabemos, cómo funciona nuestro cerebro y, por tanto, nosotros, tanto para vivir, como para invertir.

Puedes mis comentarios sobre el texto “mi cerebro y mi dinero” de Jason Zweig pinchando aquí, y puedes comprar el libro Psicología Financiera de James Montier pinchando aquí.

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11 Comments

  1. lancastergate ¿cuantos años tienes?

    tengo mi curiosidad porque es pero que puedas comprender lo que trato de decir honestamente no se si me vayas a comprender :

    he estado con un poco de problemas economicos aun sigo siendo estudiante de ing. en mecatronica en mexico aun vivo con mis padres y tenemos un pequeño negocio que sus ventas estan un poco bajas. sigo estudiando lo de invertir en bolsa y espero con ansias ya poder ver resultados pero aun no me siento con los suficientes conocimientos y como digo no tengo suficiente dinero para ver grandes resultados por que soy estudiante mi pregunta para ti es:

    ¿no te molesta esperar tantos años para poder ver grandes resultados?
    a veces veo que muchos jovenes de mi edad disfrutando de su dinero(bueno mas bien el de sus padres) en viajes y fiestas que me parece algo injusto que sus padres no les digan nada por gastar su dinero inútilmente

    a mi me gustaria tener una gran cantidad de dinero, no lo se honestamente, pero unos cuantos millones de dolares para conocer el mundo y llevar a mis padres a conocer los lugares mas hermosos del mundo(esto es una de mis mayores metas llevar a mis padres a conocer el mundo pero tambien ser un gran inversor como warren)y salir a fiestas que serian bien merecidas

    ¿ realmente te gustaria tener 40 o 60 años con una gran casa y ser millionario? o ¿ ser joven y poder hacer todo lo que te gustaria tener a la edad de 30 o casi a los 40, mujeres o una gran esposa o grandes super carros?

    me gustaria tu respuesta sincera no importa si es brutal.
    perdona si se oye un poco de criticando que no tengo mucho dinero pero me gustaria tu forma de ver las cosas

    ¿no te gustaria viajar por el mundo sin ninguna preocupacion si tuvieras 20 años?

    • Hola tovanche.

      No me gusta dar muchos datos sobre mí en internet, así que dejémoslo en que soy joven 😉

      En cuanto a lo de esperar años por los resultados, no es algo que me moleste, pues disfruto mucho del proceso. Por ejemplo, quien sube una montaña, si no disfruta de la subida, seguramente no le merecerá la pena hacer el camino. Si alguien sube una montaña, no sólamente lo hará por llegar a la cumbre, sino por disfrutar de la ascensión, y es mi caso con la Bolsa.

      Todo lleva tiempo. Lo dice Warren Buffett. No puedes hacer un bebé en un mes dejando embarazadas a nueve mujeres. Estamos acostumbrados a las cosas rápidad, pero las cosas buenas suelen llevar tiempo, y además se puede disfrutar del camino. Si quieres comer un plato muy bueno, llevará tiempo cocinarlo, pero merece la pena, tanto porque te puede gustr cocinar, como por lo bueno que está. Igual, en vez de ese plato, podría comer fast-food, pero ni es bueno, ni puedes disfrutar del proceso.

      En cuanto a lo que me gustría tener; sí, me encantaría ser millonario, pero con la libertad financiera me vale. Es decir, quiero poder decidir qué hago con mi vida. Luego, si tengo muchas cosas materiales, pues mejor, pero no es mi objetivo ni nada que necesite,

      En cuanto a lo de ver mundo, he tenido la suerte de poder hacerlo. Durante casi un año pude viajar por muchos países de Europa sin preocupación. Entiendo que no todo el mundo puede hacerlo. No sé si conoces el programa europeo de intercambio universitario Erasmus. Yo tuve la suerte de disfrutar de esta beca en los tiempos en los que la beca era bastante mayor que ahora, y además vivía en un país más barato que España. Gracias a eso, pude viajar por Europa durante casi un año. Y sí, fue una experiencia única. Y aunque entonces ya me gustaba la Bolsa, para mí ese era el momento de disfrutar más que de invertir.

      En resumen. No creo que haya unos pasos a seguir para todos. Creo que debes seguir los pasos que tú consideres oportuno y que a tí te llenen.

      Saludos.

      • tienes mucha razon, sobre disfrutar el proceso muchas gracias por responderme tendre en cuenta lo que dices, espero poder tener una buena cantidad de dinero para poder viajar o simplemente para que mis padres puedan disfrutar un poco de mi exito, realmente e disfrutado lo que e aprendido desde que conoci el mundo de la bolsa y voy por mas gracias por tu respuesta

  2. Es Peter Lynch el que dice que se gana mas dinero con la tripa que con la cabeza, refiriéndose a que la templanza en no dejarse arrastrar por el pánico, permite a muchos buenos inversores a hacer sus mejores operaciones cuando los demás están asustados y temblorosos esperando a que pase la tormenta, yo a veces veo el historial de compras de inversores como David Tepper o Seth Klarman y se aprecia como pueden comprar acciones de la misma empresa cuando bajan de precio durante largos periodos a veces hasta 5 trimestres seguidos, o compran Bonos de empresas en quiebra como hizo David Tepper con AIG y GM, ellos confiaban en su análisis de la situación y actuaban acorde a lo que creían, sin importarles (al menos aparentemente ) lo que otros opinaban sobre el futuro, es muy duro y difícil, pero es que ganar dinero es duro y difícil.

    • Hola Rudis.

      Hace falta mucha cabeza y mucho estomago para hacer lo que comentas. Imagínate comrpar durante 5 trimestres una acción que nadie quiere, y que no para de bajar. La presión debe ser enorme, por lo que hay que ser muy fuerte en todos los aspectos para superarlo. Sin embargo, los retornos especiales solo se consiguen así. Claro, puede salir mal, pero combinar esa fortaleza con los conocimientos suficientes y el margen de seguridad da los resultados tan extraordinarios que ellos consiguen.

  3. Yo creo que al final se reduce a “conócete a ti mismo”. Ocurre en la inversión en bolsa a largo plazo o en el Trading, es la misma idea.
    Controlar las emociones y tomar las decisiones adecuadas, o simplemente seguir tu propio camino.
    Creo que a ti te va bien invirtiendo con una filosofía que cada vez más es “tu propia filosofía”, que tiene aspectos que puedan recordar a otras, pero que es tu forma personal de hacer las cosas, mientras que otros tienen que descubrir la suya propia.
    De todas-todas, un artículo bastante interesante.
    Un abrazo.

    • Me gusta mucho lo de tu propia filosofía porque, aunque creo que es importante conocérse a uno mismo, creo que la importancia de crearse a uno mismo es norme. Aun así, el primero es un paso indispensble para el segundo.

      Un abrazo.

  4. recuerdo que pusiste un post donde la manera de ganar al indice es estar invirtiendo una cantidad de dinero constantemente(mensualmente)

    ¿como escoges en que empresa concentrar la mayor cantidad de dinero y pues tener un poco de dinero en otras? y ¿cuando decides comprar mas acciones de esa misma empresa o de las otras de tu cartera? depende mucho de la cotizacion en la que se encuentren o no importa si al principio cuando invertirste primero en ella te costo 10 euros y depues quieres comprar mas acciones pero estan a 30 euros las compras sin importar que esten caras o esperas a que esten a un precio parecido a cuando hiciste tu primera inversion de 10 euros

    • Sí, era Lynch el que hablaba de ello.

      En cuanto a lo de cómo elijo acciones y momentos, es difícil de explicar. Aun así, escribí sobre eso, te dejo el link: http://invertirbolsaydinero.com/como-valorar-analizar-empresas/

      La cotización me importa con respecto al valor. Es cierto que si has empezado a 10 a 30 pueden parecer caras, pero eso es algo psicológico y debemos evitarlo. Lo correcto sería ver si el precio es atractivo con respecto al valor, independientemente de la evolución de la cotización.

  5. Hola Lancaster,

    Yo coincido en muchas de las cosas del post y de los artículos. Por otra parte, como tú dices, yo, una vez diversifico con por ejemplo una casa en alquiler, luego comparto contigo que todo lo que va a bolsa no creo que deba estar tan diversificado, y más si otra de las recomendaciones es hacer un seguimiento de las acciones que tenemos, como propietarios que somos. El seguimiento es un cierto trabajo que no es viable si tenemos 30 acciones.
    Yo las cotizaciones las sigo siempre que no tenga nada más interesante que hacer, como jugar al fútbol o irme a dar un paseo en bici. También he pasado temporadas de meses sin echarles ni caso. Pero por desgracia últimamente muchas veces tengo cosas menos interesantes y con el tema del blog y que la bola de nieve va agrandándose, le estoy cogiendo el gusto al tema y les suelo echar un ojo, pero me alarmo bastante poco. En los últimos años, he visto acciones mías subir un 150% o caer un 60%, y ahí las he tenido años sin inmutarme…

    Saludos,
    Mucho Invertir

    • Ésa es una de las cuestiones sobre diversificar. Llega un punto en el que ya no puedes seguir cómo les va a todas tus empresas, y tener otras en la recamara. Si tienes 30 empresas, y además trabajas, es difícil poder conocer todas a fondo. Habrá quien pueda, y a lo mejor yo algún día llego a ese número de empresas en cartera, pero a día de hoy no me veo capaz todavía.

      En cuanto a lo de las cotizaciones, a mi me parece buena idea no mirarlas en los casos en los que sabemos que no soportamos bien la volatilidad. A mí me pasa como a tí, puedo verlas caer muchísimo, que no me preocupo. Es más, si estoy seguro, hasta me alegro, porque puedo comprar más.

      Saludos.

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