Warren Buffett y Charlie Munger. Los Inversores Inteligentes

Posted by on Mar 17, 2014 in Análisis fundamental, Estrategia Buy&Hold, Inversión a largo plazo en Bolsa | 4 comments

Warren Buffett y Charlie Munger, además de genios de la inversión, son personas cultas e inteligentes con diferentes intereses. Aunque pueda parecer irrelevante, el conocimiento y la cultura son también importantes a la hora de invertir y todo suma. Los dos genios nos explican la necesidad de aprender a invertir y aprender cosas nuevas constantemente.

El texto que podéis leer a continuación es una traducción propia de un artículo de Shane Parris en Farnam Street:

Warren Buffet y Charlie Munger

Lo mejor que puede hacer un ser humano es ayudar a otro ser humano a saber más

– Charlie Munger

Vete a la cama siendo más listo/inteligente que cuando te levantaste

– Warren Buffett

Mucha gente pasa por la vida sin hacerse más inteligente. ¿Por qué? Simplemente porque el trabajo no lo requiere.

Es fácil ir a casa sentarse en el sillón, ver la televisión y quedarse en la inopia hasta que llega la hora de dormir. Sin embargo, eso no te va a ayudar a hacerte más inteligente.

Seguro que puedes ir a la oficina al día siguiente y comentar los detalles del último episodio de Mad Men o Juego de Tronos. Y sí, sabrás qué ha pasado en Supervivientes, pero eso no es acumulación de conocimiento, eso es un sedante para la mente.

Pero puedes adquirir conocimientos si quieres.

De hecho, hay una fórmula que, si la sigues con constancia, es casi seguro que te hará más inteligente. Es sencillo, pero no es fácil.

Requiere trabajo duro.

La llamaremos, la fórmula Buffett en honor a Warren Buffett y su socio en Berkshire Hathaway Charlie Munger que forman una extraordinaria combinación de mentes y son, además, unas máquinas del aprendizaje.

Yo puedo ver y él puede escuchar. Hacemos una gran combinación

– Warren Buffett sobre su socio y amigo Charlie Munger

Hay muchas cosas que podemos aprender de ellos. No se hicieron inteligentes porque eran ricos. No, de hecho se hicieron millonarios, en parte, porque eran inteligentes. O lo que es todavía más importante, todavía se siguen haciendo más inteligentes y resulta, además, que tienen mucho que decir en cuanto a esto.

Warren Buffett y Charlie Munger ante inversores

Cómo hacerse más inteligente

Lee. Mucho.

Warren Buffett suele decir: “Simplemente me siento en mi oficina y leo todo el día”.

¿Qué significa esto? Buffett estima que se pasa el 80% de su jornada laboral leyendo y pensando.

Difícilmente encontrarás una compañía en la que dos personas se sientan a leer durante más horas que en la nuestra” comenta Charlie Munger.

En una ocasión, cuando se le preguntó cómo ser más inteligente, Buffett cogió un montón de papeles y dijo “lee 500 páginas como estas cada día. Así es como se construye el conocimiento, al igual que el interés compuesto.

La mayoría de nosotros puede construir su propio conocimiento, pero la mayoría no hará el esfuerzo.

Una persona que siguió las recomendaciones de Buffett, Todd Combs, ahora trabaja para el legendario inversor.  Tras escuchar a Buffet comenzó a apuntar lo que leía y cuantas páginas leía.

The Omaha World-Herald dice:

Al final, buscar y leer material productivo se convirtió en algo natural, un habito. Al comenzar su carrera como inversor podía leer 600, 750 o incluso 1.000 páginas por día.

Combs descubrió que la fórmula de Buffett funcionaba dándole más conocimientos que le ayudaban en lo que se convirtió en su principal trabajo, buscar buenas inversiones.

Pero también importa cómo lees.

Necesitas ser crítico todo el tiempo y pensar. Debes hacer un esfuerxo mental para tener una opinión.

En Working Together: Why Great Partnerships Succeed Buffett comenta al autor Michael Eisner lo siguiente:

“Mira, mi trabajo es esencialmente reunir más y más hechos e información y, ocasionalmente, ver si todo esto nos lleva a invertir. Los hijos de Charlie le llaman libro con patas.”

Aprendizaje continuo

Eisner continúa:

Quizá sea por eso que ambos (Buffett y Munger) acordaron vivir en ciudades diferentes y no trabajar en la misma oficina. Si no, habrían estado todo el tiempo hablando sin dejar tiempo para leer, algo que Munger describe como una parte esencial del programa continuo de educación para ellos, los hombres que lideran uno de los mayores conglomerados del mundo.

No creo que ninguna pareja en el mundo de los negocios haya sido tan buena como nosotros en el continuo aprendizaje.”  Habla en pasado, pero realmente no quiere decir que sea algo pasado. “Y si no hubiéramos estado aprendiendo continuamente, nuestra rentabilidad no habría sido tan buena. Somos tan extremistas en cuanto a esto que ambos pasamos la mayor parte del tiempo leyendo, así que podemos aprender más, que no es algo común en el mundo de los negocios”.

Si piensas que se pasan el día delante del ordenador mirando números como posesos, estás equivocado.

No” dice Warren. “No leemos las opiniones de otra gente. Queremos ver los hechos y entonces reflexionamos”. Y cuando llega la hora de reflexionar, no hay nadie mejor que la pareja Buffet-Munger. “Charlie no puede encontrarse un problema sin buscar una respuesta”. Plantea Buffet. “Charlie tiene la mejor mente para pensar en sólo 30 segundos que haya visto jamás. Le puedo llamar y en 30 segundos ya tendrá una respuesta. Simplemente es capaz de ver las cosas en 30 segundos”.

Munger entiende su conocimiento como algo adquirido más que algo natural.

Ni Warren ni yo somos lo suficientemente inteligentes para tomar decisiones sin tiempo para pensar” dijo una vez Munger a un reportero. “Tomamos las decisiones muy rápidamente, pero esto se debe a que antes pasamos mucho tiempo sentados tranquilamente mientras leemos y pensamos”.

¿Cómo puedes conseguir tiempo para leer?

Conseguir tiempo para leer es más fácil de lo que piensas. Una manera es dedicar una hora al día para ti mismo.

En una entrevista que dio para su biografía autorizada The Snowball Buffet contó la historia siguiente:

Cuando Charlie era un joven abogado debía estar ganando probablemente unos 20 dólares por hora. Entonces pensó, ¿quién es mi cliente más valioso? Y decidió que era él mismo, así que decidió venderse a si mismo una hora al día. Lo hacía por la mañana muy temprano trabajando en proyectos inmobiliarios. Todo el mundo debería hacer esto, sé tu propio cliente y luego trabaja también para otra gente, pero véndete una hora al día”.

Es importante pensar en el coste de oportunidad de esta hora. Por un lado puedes mirar el twitter, leer algunas noticias y contestar emails mientras haces como si estuvieras acabando un infome, Por otro lado, puedes dedicar tiempo para mejorarte a ti mismo. En el corto plazo estarás mejor sin la dopamina de las prisas con el email, el twitter y hacer varias cosas a la vez. En el largo plazo, la inversión en aprender algo nuevo te ayudará mucho más.

Siempre he querido mejorar lo que hago” comenta Munger “incluso aunque me suponga menores ingresos en un determinado año, siempre me guardo un tiempo para poder jugar mi juego de diversión y aprendizaje”.

Leer sólo es una parte de la ecuación

Pero leer no es suficiente según Charlie Munger:

Leemos mucho. No conozco a nadie sabio que no lea mucho, pero leer no es suficiente. Debes tener el temperamento para coger las buenas ideas y hacer cosas con sentido. Mucha gente no coge las ideas correctas o no sabe qué hacer con ellas.”

Hablando sobre qué significa tener conocimiento, Mortimer Adler escribió en How to Read a Book: The Classic Guide to Intelligent Reading (A Touchstone book): “La persona que dice que sabe lo que piensa pero no es capaz de expresarlo, seguramente no sabe lo que piensa”.

¿Puedes explicar lo que sabes a alguien? Prueba. Coge una idea de la que creas que sabes algo y escríbela en un folio como si se la estuvieras explicando a alguien.

Otra forma de hacerse más inteligente, más allá de a lectura, es rodearse de gente a la que no le asuste rebatir tus ideas.

Desarrolla una vida de continuo autoaprendizaje mediante la lectura voraz, el cultivo de la curiosidad y la ambición de ser algo más sabio cada día

–  Charlie Munger

Conclusión:

Cuando Buffett y Munger leyeron El inversor inteligente se lo tomaron al pie de la letra y se convirtieron en Los Inversores Inteligentes. Ambos plantean ideas muy interesantes no sólo para el mundo de la inversión sino para la vida.

Por otra parte, el artículo incluye opiniones del autor y de otras personas con las que es posible no estar de acuerdo, aunque en lo que se refiere a las palabras de Buffett y Munger resulta difícil poder llevarles la contraria.

Nota: En España tenemos la suerte de contar con un gran seguidor de Charlie Munger llamado Pablo Martínez. Si os interesa seguir aprendiendo de él os recomiendo pasaros por su blog.

4 Comments

  1. Fantástico e inspirador artículo, como siempre! Gracias LancasterGate!

    • Gracias PMC.

      En este caso el mérito es del autor original y de los genios de Buffett y Munger.

      Saludos.

  2. Gracias, Lancaster por otro genial trabajo de traducción. La verdad es que merece la pena leer lo que estos gigantes escriben,hacen o piensan.
    Un fuerte abrazo,

    • Gracias sumaysigue.

      Todo lo que estos dos genios escriban o digan siempre tendrá hueco en este blog. Es imposible no aprender de ellos.

      Un abrazo.

Trackbacks/Pingbacks

  1. Harold Alfond: de 1.000 dólares a 3.500 millones | Invertir Bolsa y Dinero - […] historia de superación de Harold Alfond es impresionante, pero no es sólo de superación, sino de inteligencia. Harold Alfond…

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *