Comprar acciones de empresas que hacen siempre lo mismo

Posted by on Sep 1, 2014 in Formación Bolsa, Inversión a largo plazo en Bolsa | 3 comments

A todos nos gusta comprar acciones de compañías que hacen cosas espectaculares y de las que podemos hablar con orgullo en una reunión de amigos: “Pues yo soy accionista de una empresa que fabrica drones para enviar paquetes a Honolulu sin piloto“. “Pues yo acabo de comprar acciones de una compañía que hace impresoras en 3D capaz de crear un hígado artificial en 5 minutos“. “Pues yo acabo de invertir en una compañía que dicen que es la nueva Microsoft“. ¿Qué le vamos a hacer? Se puede decir que estamos hechos así.

Sin embargo, salvo que aciertes justo con la compañía que fabrica los drones que van a triunfar o con la empresa de impresoras 3D que romperá el mercado, es probable que pierdas dinero con estas compañías. Sí, a todos nos gustan y creemos que somos capaces de adivinar el futuro y de saber qué triunfará. Por eso, yo me guardo un pequeño porcentaje de la cartera para estos “caprichos”, pero la mayor parte de la cartera, y lo que suele ser más rentable, es invertir en compañías aburridas y que no cambien con el tiempo. Sí, igual en la próxima cena con los amigotes no va a quedar muy bien que digas: “Acabo de comprar acciones de una compañía que fabrica tripas artificiales que sustituyen a las tripas de cerdo y otros animales para envolver embutidos y carne” (véase Viscofan) pero posiblemente sí que quede muy bien en tu cartera.

Warren Buffett y Charlie Munger han hablado varias veces de este tipo de empresas, y siempre bastante bien (mi especial agradecimiento a Ezra Crangle (@EzraCrangle) por compartir conmigo una cantidad tan grande de información sobre value investing).

inversión repetida y copiar

Invertir en compañías que no cambian

En  1987 la Bolsa sufrió un bajón tremendo en sólo unos días. Sin embargo, en la carta anual de ese año, que Warren Buffett y Charlie Munger redactaron en 1988, pasaron bastante por alto este hecho y se centraron, una vez más, en qué les podía hacer ganar dinero. En la carta de este año, hablaron de por qué invertir en empresas que hagan siempre lo mismo, y esto es lo que decían:

“No hay mucho nuevo de lo que informar sobre nuestros negocios este año, y eso no es malo, sino que es bueno. Muchos cambios y mucha rentabilidad no combinan. Sin embargo, muchos inversores actúan como si fuese normal conseguir gran rentabilidad en negocios con muchos cambios. De esta forma, se da lugar a que empresas con negocios que suenan muy exóticos y que prometen grandes revoluciones alcancen ratios PER muy altos. Para estos inversores-soñadores, cualquier cita a ciegas es más atractiva que la chica de la puerta de al lado, independientemente de lo atractiva que sea la vecina.

Sin embargo, la experiencia indica que los mejores ratios de rentabilidad los consiguen las compañías que hacen hoy algo bastante similar a lo que hacían hace 5 o 10 años. Esto no es un argumento a favor de la complacencia de los directivos. Los negocios siempre tienen oportunidades para mejorar sus servicios, su líneas de productos, sus técnicas de fabricación, etc. y todo esto hay que tenerlo en cuenta. Pero un negocio que encuentra continuamente oportunidades de cambio, también encuentra muchas oportunidades de cometer errores. Es más, un sector económico que cambia de forma violenta continuamente es un terreno en el que es difícil construir un negocio con ventajas competitivas sostenibles. Y estas ventajas suelen ser la clave para conseguir unos retornos superiores.

Según un estudio de Fortune, sólo 25 de 1.000 compañías aprueban este test de excelencia -un ROE medio (Retorno sobre el patrimonio neto) de más del 20% en los 10 años que van desde 1977 a 1986 y que ningún año sea menor del 15%-. Estos negocios superstar fueron también acciones superstar: durante la década mencionada, 24 de los 25 batieron al S&P500.

Los campeones de Fortune pueden sorprenderte en dos aspectos:

1. La mayoría tienen un endeudamiento muy pequeño comparado con la capacidad que tendrían para pagar intereses. Las compañías que son realmente buenas no suelen necesitar dinero prestado.

2. Excepto una compañía, que se dedica a la tecnología punta, y alguna otra farmacéutica, todas estas compañías están en negocios que, en general, parecen bastante mundanos.  La mayoría venden productos y servicios que nos son muy sexys (cómo le gusta el sexo a Warren) y que son muy parecidos a lo que vendían hace 10 años -solo que en mayores cantidades, a precios mayores, o combinando ambas-. El historial de estas compañías confirma que haciendo el máximo posible con un negocio con una ventaja competitiva ya existente, o concentrándose en un sólo negocio claramente ganador, se consiguen rentabilidades extraordinarias.

Nuestra experiencia en Berkshire Hathaway ha sido similar. Nuestros directivos han conseguido resultados extraordinarios haciendo cosas bastante ordinarias, pero haciéndolas extraordinariamente bien. Nuestros directivos protegen sus ventajas competitivas, controlan los costes y buscan nuevos productos o mercados que se apoyen en aquellas fortalezas que ya tienen, evitando dividir fuerzas. Trabajan extraordinariamente duro en los detalles de sus negocios, y funciona.”

Conclusión:

Prácticamente todos tenemos algo en nuestro interior que nos lleva a querer invertir en aquellos negocios que parecen revolucionarios y que parece que van a romper el mercado. Obviamente, de invertir en la compañía que va a cambiar el mundo haríamos la mejor inversión de nuestra vida. Sin embargo, lo que ha probado ser más rentable y fiable es invertir en compañías que hacen siempre lo mismo, que tienen ventajas competitivas sostenibles, y que no necesitan grandes cantidades de capital o de financiación.

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3 Comments

  1. Mucha verdad hay, pero a veces se hace “tedioso”, muy “tedioso”. Sabes, para matar esa “aburrimento”, intento leer sobre nuevas empresas, y poder “pillar” esa nueva “penny stock millonarie”, dificil, muy dificil pero nunca se sabe, si la “huelo” la compartire

    Me reitero, me pareces de lo mejorcito nacional que se pueda leer, por cierto, a ver si dedicas un post a la diferencia del “BUY&HOLD” y el “DGI (DIVIDEND GROWTH INVESTMENT), creo que mucha gente no sabe diferenciar y le llaman a todo lo primero.

    Saludos

    • Muchas gracias vicent.

      En cuanto a la confusión de los términos, creo que es algo común hoy en día, no sólo en el mundo bursátil, sino en todo. Pones la radio o la TV y no paran de decir inexactitudes, términos equivocados etc. En todo caso, aunque me queje, seguro que a vece también me sucede a mi.

      Sobre lo relacionado con la Bolsa, creo que el principal error es llamar value investing a toda inversión basada en fundamentales. Originalmente, value investing era comprar algo con precio inferior a su valor, con la idea de que el precio terminaría alcanzando el valor. Hoy en día, si alguien invierte por fundamentales, se dice que hace value investing. En cuanto a DGI, en mi caso invierto en algunas empresas que no reparten dividendo, y hay compañías como Berkshire que jamás lo han pagado, con eso debería quedar claro que no es lo mismo. Lo importante de mantener acciones que crean valor a largo plazo es el interés compuesto. Dicho esto, en muchos casos es mejor que la empresa reparta dividendos a que haga pésimas inversiones, pero eso ya es otro asunto.

      Saludos.

      • No lo decia, en este caso por las palabras, al fin y al cabo son eso, palabras, sino por el tipo de inversion que hay detras de cada significado. Muchas gente invierte en B&H cuando en realidad quieren invertir en DGI, los tiros iban por ahi.

        Saludos

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